30.8.09

Brownie

(Día 233)
La Paz.- La verdad es que esperaba este día como agua de mayo (a pesar que debe hacer como cinco meses que no veo llover). Tras tanto tiempo esperando, con carta amenazante de por medio, por fin volvían a servir brownie blanco de postre. Y fui sólo al postre, evidentemente.
Quizá lo tenía sobrevalorado, quizá cambiaron la receta. Pero no me supo igual. Como si le faltara algo.
Y, lo que tenía que ser uno de los mejores domingos, se convirtió en uno más.


Un día más en la vida - Sidonie

1 comentario:

picassina dijo...

Eso me paso a mi en Pekín con los sandwiches de una cafetería, estuve un mes echándolos de menos y ayer me comí uno y no me supo nada bien! Aiiins! Hasta el sabor de la comida debe de cambiar según el estado de ánimo o la compañía... No?