(Día 62)
La Paz.- No, no soy un junkie. Pero mejor la coca que otra cosa, ¿no? En el fondo, es una planta ancestral, usada para miles de cosas. Entre ellas, para curar dolores estomacales, y con todos los nutrientes que tiene, descubrí que hasta vitamina C, puede substituir una comida tranquilamente. Por lo menos, a mí me quita el hambre.
La Paz.- No, no soy un junkie. Pero mejor la coca que otra cosa, ¿no? En el fondo, es una planta ancestral, usada para miles de cosas. Entre ellas, para curar dolores estomacales, y con todos los nutrientes que tiene, descubrí que hasta vitamina C, puede substituir una comida tranquilamente. Por lo menos, a mí me quita el hambre.
Y es que la coca es más que una planta. Es una cultura, una tradición, una forma de ver la vida. Bolivia es coca, en gran parte. O eso parece.
Pijchar debería ser un deporte nacional. Enormes bolas verdes instaladas en las cavidades bucales indígenas, con flujos cocaleros penetrando por los poros que hay en el interior de la boca, esquivando venas, arterias y nervios. Llegando dentro, bien dentro. Sintiendo Bolivia en una hojita insignificante. O con demasiado significado.
Superjunkies - Pereza
Superjunkies - Pereza
