31.5.09

Prado

(Día 142)
La Paz.- Un domingo cualquiera en La Paz, sin mucho que hacer. Pero la visita de Pere cambia un poco el panorama, y paseamos por El Prado.
Los domingos se convierte en una avenida diferente. Si en los días laborables es un caos circulatorio, los domingos, cuando se cierra a los vehículos, es una avenida bien linda para pasear. Juegos para niños, tenderetes, teatro callejero, comida rápida. Pasear es una delicia.
Aunque sería más bonito pasear con alguien más. Para disfrutar de los niños jugando, los viejos comiendo helados, y los adultos mirando libros y artesanías.

Astrolabios - Maga

30.5.09

Salú

(Día 141)
La Paz.- Llegan las 21.04 y tomamos la segunda copa, a la espera de que la gente llegue a casa. Digamos que la tortilla no ha salido como esperábamos, el pan con tomate se nos rompe de forma catastrófica, las reservas de alcohol amenazan con no ser suficientes.
Y empieza a llegar gente, al final deben entrar en casa como
treinta personas (o más), y las reservas de alcohol, que avisaron, no son suficientes; aunque se regeneren de forma casi espontánea con la entrada por la puerta de cada grupo de personas.
Y brindamos por todo, bailamos por todo, cantamos por todo, comemos por todo, gritamos por todo, reímos por todo, tiramos vasos llenos de vino por todo.
Salú. Y que vaya bonito.

Mejor dejar para mañana la manera de limpiar todo esto.

Salud (dinero y amor) - Los Rodríguez

29.5.09

Despedida

(Día 140)
La Paz.- Al final será el próximo jueves cuando nos deje, y el cronograma de despedidas es largo, extenso y extenuante. Hoy la primera, con los de la oficina. Mañana con los amigos; el martes otra vez, como adiós del boliche. El miércoles con los otros corresponsales.
Así que nada, a hacer la cuenta atrás. Y esperar que el hígado responda como en las grandes ocasiones.

Go - Pearl Jam

28.5.09

Nyam

(Día 139)
La Paz.- Tras dos o tres días de espera, al final llega. No sé todavía para cuánto tiempo, creo que ni él mismo lo sabe; se quedará en casa sustituyendo al que se va. Me cuenta que Lima es feo, así que lo descarto para una posible escapada de fin de semana.
Pero, lo más importante, es que trae cosas del exterior. Parece que esté recluido en un mundo diferente, pero es que a veces me siento así. Revistas y libros es lo más abultado. Lo más preciado, galletas (Tosta Rica), desayuno (donettes) y droga (fuet). Lo que echaba de menos, vaya.
El mar no lo trajo porque es demasiado grande, supongo.

Banquet - Bloc party

27.5.09

Copa

(Día 139)
Achacachi.- Estando en otro lugar que no fuera Bolivia, seguro que hoy estaría (más) de los nervios. Pero, y siguiendo la frase que más me repito, esto es Bolivia, y justo hoy tengo que viajar por la mañana por trabajo. Igualmente, me disfrazo como merece el día, y al llegar al bus que nos tiene que transportar aviso al organizador que, antes de las 14.30, tendríamos que estar de vuelta. Por si acaso.
Achacachi es un pueblo hermoso, lleno de color. Supongo que porque llega el canciller, y el pueblo se llena de gente por las calles, la plaza está repleta, y se ven más madres con sus hijos de lo normal. Y, por un momento, ver a tanta guagua en su aguayo me evade, y me dejo llevar por la situación. Hasta que acaba el acto, y como estaba pactado, todos corremos al bus para llegar a la hora.
En la vuelta, hablamos de música española, de mitos como Julio, Camilo, Joan Manuel, Ana y Víctor, Miguel, Rafael. Pero, en realidad, yo sólo pienso en el conductor, y en que pise un poco más el acelerador.

Actualización a las 17.00: al final ganaron. Pese a un inicio dubitativo, chillo hasta enloquecer a las 14.57. Corro, salto, tiro una silla; lo que me genera una bronca que evita que, en el segundo, haga lo mismo, y lo cambie por una mordida de la camiseta y la contención de la alegría. Tras el pitido final, llamadas de gente que nunca pensé que me llamaría para felicitar. Ya son tres. Y, entonces, es cuando retomo el trabajo.

Efecte dòmino - u_mä

25.5.09

Dinamita

(Día 137)
La Paz.- Prometían una mañana ruidosa, explosiva. Llegaban tras semanas de caminata, durmiendo donde podían, reivindicando lo que creían, ataviados con sus cascos.
Entraron a La Paz haciendo gran estruendo, y con una expectación máxima. En años anteriores, obligaban a llevar máscaras anti-gas y algodones o tapones en las orejas.
Así que me preparo, la mochila llena de objetos de protección y atento a una experiencia espectacular. Y, al final, los mineros sólo hicieron explotar un cartucho de dinamita cuando estaba a más de 200 metros del lugar, y con la policía como acompañante de lujo de la marcha, sin gas ni amenazas.
Un fracaso, vaya.

La tarda esclata - Mishima

24.5.09

Dissabte

(Día 136)
La Paz.- Parece que me equivoqué, pero no. Tenía pensado hacerlo ayer, y un viaje me lo impidió.
Limpieza de habitación. Fer dissabte, vaja. Orden. Barrer, colocar la ropa ya limpia tras la visita a Washington DC, higienizar el baño. Lavar platos, cocinar para la semana tras comprar los tupper necesarios.
Lo primero que hago es hacerlo un poco más mía: llenar las pocas paredes que dejan libres el ropero y las ventanas con la senyera, y la bandera del MAS que me regalaron ayer; nota mental: falta comprar una wipala. Pegar algunas fotos -todavía quedan algunas-, acreditaciones varias. Las entradas del partido Bolivia-Argentina (6-1); del concierto de Dorian donde Eloy y Marta se conocieron; del de Coldplay en el Sant Jordi y del que hice la crónica; del de Els Pets y que fue el primer concierto “de mayores”; del de Mishima con Bricio; del de Pereza con Cris; del de Facto en Torelló; el de Antònia Font en el Liceu, quizá el mejor concierto. La felicitación de cumpleaños de mis 21 de los amigos de CAU; el dibujo de Alex y Radio Latino; el “autógrafo” de Boukary Dramé; el panfleto de “No a la guerra”.
La letra de “There is an end” de Vero.

El billete sencillo de Metrobus de diciembre.
La señal de “Peligro alces”.

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